Cuando un ser vivo nace sólo tiene seguro que algún día su ausencia será permanente.
Esa ausencia llegará cuando el cuerpo físico se marchite hasta dejando su cuerpo
La esencia y el alma continuarán su camino, una luz no se apaga, cambia de lugar y de forma.
Es creencia, es fe, quizá sí quizá no, sólo sé que es una etapa más de la vida.
Tomar la mano y acompañar a un ser amado mientras transita esos instantes entre esta vida y su último aliento me resulta reconfortante, tranquilizador.
En los seres humanos esta etapa se convierte en tabú en muchos casos, en negación, en miedos cargados de fantasmas.
Sin duda, se abre una puerta a lo misterioso, que puede ser origen de múltiples elucubraciones.
Se abre un camino de duelo, porque sí, duele y mucho la ausencia permanente de las personas que quieres.
Cuando lo inevitable sucede nos pilla por sorpresa, ¿por qué a mí?, ¿si era joven? y otras tantas preguntas sin respuesta se suceden.
Como en tantas otras ocasiones me siento diferente, cuando aparece o surge el fantasma de una ausencia permanente percibo, miedo y rechazo, evitación y negación. Y sin embargo, siento calma y amor hacia el cuerpo que se va. Me aporta nutrirme en sus recuerdos y sabiendo que es una etapa más de recorrido de este camino que llamamos vida.
Siempre me quedan sus enseñanzas, sus mensajes, su compañía infinita, aún sin poder tocarle sentir su piel.
Gracias por esta enseñanza, que seguro parte de uno de mis grandes ausentes, quien siempre tuvo una enorme capacidad de aceptación y transformar en las mejores oportunidades las dificultades de su vida.
Gracias por la paz que me aportó y me transmitió aún sabiendo que su ausencia iba a ser permanente.
miércoles, 23 de agosto de 2023
AUSENCIA PERMANENTE
sábado, 19 de agosto de 2023
AUTO-CUIDADO
Hoy me han hablado de autocuidado.
Últimamente a mi alrededor surge habitualmente el autocuidado.
¿Será una sincronía?...
En esta ocasión iba enfocado hacia el cuerpo físico, en concreto "la belleza" física.
La conclusión que he sacado ha sido que el autocuidado es, en primer lugar, cuidarse a uno mismo. Y por lo tanto, para cada persona las acciones encaminadas a cuidarse a sí misma son diferentes y todas igual de válidas.
Hace unos días oí a una persona, que me inspira y a la que aprecio, decir que cada uno tenemos que encontrar nuestras formas de autocuidado, lo que vale para mí no tiene por qué valer para ti, ¿causalidad?
El autocuidado se puede aplicar en tres niveles fundamentales el cuerpo, lo físico tanto la estético como en lo corporal, sin olvidarnos de la alimentación y la higiene en el sueño. Es bastante "obvio verdad".
El plano mental donde se mueve mi mente, hacia donde me llevan mis pensamientos, qué puedo hacer con mis pensamientos para que sean nutritivos y me cuiden.
A nivel emocional, el invisible, el descuidado y en mi opinión el que mueve a la acción, el que alimenta nuestros pensamientos, el origen de muchos malestares físicos.
En segundo lugar, me he hecho más consciente del exceso de juicios que se emite cuándo una persona hace algo diferente, algo que se sale de los "parámetros normales". En esto soy una experta 🤷♀️.
Hoy ha tocado el pelo blanco (entre otras cosas), "hay que teñírselo, sino no estás guapa", o "dejarse el pelo blanco es síntoma descuido". Son creencias muy habituales y por supuesto sujetas a "yo tengo razón, mira como me cuido y tú no".
No voy a decir que no me haya ofendido, que en un primer momento sí. Me he sentido ofendida por ser juicios que no dejan de ser opiniones, y porque para mí son faltas de respeto. Más allá de eso, hoy en día el malestar se ha evadido rápido, no deja de ser su opinión.
Por cierto, sigo sin saber cuáles son los parámetros normales de comportamiento. Para cada uno lo que hacemos es "lo normal" y lo que hacemos tú y yo es diferente.
¿Qué haces tú para cuidarte?
El cuidado del aspecto físico es uno de ellos, es importante verte bien, gustarte a ti mismo y sobre todo quererte.
Nuestros pensamientos, esos en los que infinidad de veces nos enrolamos, nos sumergimos como si se tratarán de verdades absolutas, saber acogernos con cariño, para agradecer su presencia y dejarlos marchar, pararlos, vaciar nuestra mente para que se abra a nuevas experiencias.
Y las emociones, para mí las preferidas, sin dejar de lado las otras dos, todas tienen su hueco, somos un todo y juntas hacen la magia.
Si bien, son mis preferidas, a las que he dedicado muchos de mis esfuerzos, a conocerlas, a aceptarlas, a dejarlas atravesar mi cuerpo, a escucharlas..... tienen infinitos mensajes que enseñarnos.
El camino del autocuidado pasa por el autoconocimiento, para encontrar aquellos que es útil para ti, sí que me lees. Escucha, aprende, prueba todo aquello que te atraiga, hazlo tuyo y valora si te aporta.
¿Tú cómo lo haces?
Me encantará leerte!