sábado, 25 de marzo de 2023

Las entrañas hablan

Llevo días que me asoman ideas en mi cabeza, se entremezclan sin forma aunque sí con dirección.

Un remolino de viento que viene y va, que ronda, que se para y vuelve a empezar, es como funciona mi cabeza cuando algo quiere salir.

Las entrañas hablan, murmuran, ponen velocidad y más velocidad, empezar y parar, empezar y parar un vaiven continuo.

Para calmarlas hay que escucharlas, darles cariño, mimarlas y dejar que salga lo que tienen que decir.

Una pausa, aire fresco, sentir la brisa que se mueve con calma y acaricia el rostro y... las entrañas claro está.

Si me habéis leído más veces el aire me encanta, me despierta, me refresca su caricia me gratifica y me expande el pecho y abre la mente.... uuumm!!!! Qué paz!

Cuando las entrañas rugen abre mis oídos para oír sus gritos, cierro los ojos para conocer su retrato, abre mis manos para expresar su latir, sólo buscan un canal para poder salir.

¿Has oído el grito de tus entrañas? Si te apetece me cuentas en los comentarios.

¡Es lo normal!

 Hace ya mucho, mucho tiempo que me pregunto ¿qué es normal?

Con esa pregunta acepté que era rara y hoy simple me siento diferente a la mayoría de la gente que conozco.
No me siento cómoda en situaciones que a mucha gente sí le gustan, y cada vez me gusta más estar tranquila e incluso sola. ¿Raro, verdad?
Cuando oigo decir "es lo normal", siempre se me enciende una bombilla, ¿qué es lo normal? ¿Lo que haces tú o lo que hago yo?
Si coincidimos entonces es normal y sino....
Sólo podemos llorar cuando está estipulado ¿por quién?
Hay que hacer comilonas para ser feliz, cuidar tu cuerpo comiendo lo que necesitas es de aburridos....
Quedar para ir a ver el fútbol, y ¿si te gusta el rugby o el ajedrez?
La vida me ha mostrado que cada uno viajamos en nuestro vehículo, todo normales y todos diferentes. En todos los senderos encontramos curvas y a veces muy cerradas, cada curva es diferente, no hay dos iguales. Y en todos los caminos brilla el sol hoy en el tuyo y mañana en el mío. Todos nuestro vehículo esconden remos, y alguna vez nos hacen falta, yo no sé escuchar y tú no sabes caminar, que más da, pongámonos a remar.
Y tú, ¿eres normal?

miércoles, 1 de marzo de 2023

Sólo quedas TÚ

Ahora que ya todo parece "pérdido", que el camino parece acabarse.

Ahora que el dolor es inmenso y no es posible apaciguarlo. 

Ahora que las herramientas conocidas ya no sirven. 

Ahora que el conocimiento deja de ser útil. 

Ahora que no hay cobijo ante la tempestad.

Ahora sólo quedas TÚ. 

Es tiempo de regalar lo único que se puede ofrecer tu esencia, lo más profundo de tu ser.

Es tiempo de regocijo, de dejar caer fachadas, abandonar lo inservible y mostrar lo único que sí posees, a TI, desde el amor inmenso que SÍ sientes. 

Es tiempo de vivir desde la gratitud, agradecer a la vida por haberla compartido, por el tiempo convivido, por lo aprendido, por cada trocito de su perfume que se ha impregnado en ti, que siempre quedará. 

Es hora de esperanza, en una nueva vida.
Es hora de fé, fé ciega, en que todo continúa, dejándo libre su vuelo aún cuando el dolor parece romperlo todo y la oscuridad impide ver cualquier atisbo de luz.

Sólo hay tiempo de querer, de AMAR, y de sentir, lo demás es vanal, es fugaz.
La vida pasa y aprendemos que nada es lo que parece.
Buscamos donde sujetarnos y de repente se desmorona y no tenemos donde agarrar.
Ahora sólo hay un soporte, TÚ.

La vida va de SENTIR

 Escribir, escribir y escribir me grita el alma. Esta sensación me ha recorrido más veces, mientras mi mente busca las palabras exactas mi ser busca sentir intensamente.

Me siento prisionera de mí misma y sólo escribir me calma. Suele suceder cuando algún acontecimiento es tan impactante que algo se quiebra.
La vida va de esto de sentir. En cada instante el sentir cambia y el sendero nos regala momentos de embeleso y ensueño, de dulzura y amor. Desde los más profundos a los más sutiles y fugaces, en la calma, en la ausencia de ruido, bajo un sol cómplice el aire acariciando mientras susurra las hojas de un árbol, eso para mí es embeleso.
Otras veces se rasga el cielo, se lo oye rugir, el dolor parece insoportable. Transitar en el paisaje de oscuridad, donde el miedo y el dolor cubren la luz del sol, mientras lo único que se puede hacer es esperar y dejar que el reloj avance, en la esperanza, si la encuentras, de que todo pasa. Cuando sujetas la mano de quien emociona tu corazón sabiendo que ese instante pasará y volará quedando grabado donde no lo volverás a tocar.
En cualquiera de las situaciones lo único que se puede hacer es sentir y dejar estar. La razón no tiene argumentos, la lógica no funciona y sin embargo sí el amor que hay detrás de los sentimientos que transforman nuestras vidas hasta el punto de que nada volverá a ser igual.