Cuándo todo sucede, y se remueven las aguas en las profundidades, mi inspiración crece.
En los reajustes severos nacen grandes aprendizajes.
Con las transformación irreversibles el coraje y la fuerza crecen.
Silencio, ¡El mundo se para! Mientras todo cambia, un cambio de esos en los qué sabes qué nada volverá a ser igual.
Alguna piezas de tu puzzle se desvanecen, parece que se borran. Surgen otras nueva y la muchas cambian de lugar. Mientras la revuelves buscando el orden el caos ha surgido ha venido a traer inspiración, entre el desasosiego, la zozobra y el dolor. Parece que el caos trae la cordura entre la desesperación.
Silencio, ¡El mundo se para!
Todo ello sumido en el máximo silencio y discreción, caminando de puntillas. Quizá nadie se da cuenta, nadie lo ve y está.
El silencio brilla, el silencio tiene vida, aquella de sin murmullos se ha llevado.
El silencio es esencia,
El silencio es fe,
El silencio invade todo,
El silencio es luz.
En él encuentras en un recóndito lugar, casi oculto TODO, la grandeza, el mar más inmenso, el más bello jamás visto. Como una sombra ruge su SER.
El silencio transporta hasta el infinito y más allá.