El invierno es una estación propicia para la reflexión, para la introspección, al menos eso he aprendido del ciclo de la naturaleza.
Un oso hiberna recogiéndose en su cueva o casa durante unos meses para dejar pasar los meses de frío y sobrevivir a ellos en condiciones óptimas para poder afrontar un nuevo ciclo cuando comienza la primavera. Esta situación que conocemos la vemos como natural y a nadie se le ocurre ir a ver al oso a su cueva para preguntarle si está bien o si quiere salir.
Lo mismo nos pasa a los humanos, pasamos épocas en las que necesitamos recogernos sobre nosotros mismo, retirarnos y vivir una etapa de hibernación. En muchos casos va precedido por un cambio en nuestra vida, buscado o no, y en ocasiones no es sobrevenido.
Las épocas de hibernación nos ayudan a crecer como personas, a fortalecer nuestras raíces, aprender. Para mí son época de sentarte en la corriente del río, que viene virulenta, agarrarte fuerte y pasar por sus curvas, crecidas, caricias en días de calma…, dejando que sea la corriente la que en cada momento te ayude a avanzar hacia adelante hasta llegar a interiorizar la claridad y transparencia del agua en el que viajas.
Son época en las que lo que sucede en el bosque, a orillas del río, deja de ser nuestro punto de atención hasta alcanzar la trasparencia. Si bien las personas que están en el bosque nos siguen importando y nuestros sentimientos hacia ellos no cambia, si lo hace el enfoque.
Al alcanzar la transparencia, vuelves a mirar al bosque y a encontrarte con las personas que allí estaban y te están esperando con los brazos abiertos para compartir tu crecimiento, también encontrarás personas nuevas que quizás incluso te hayan acompañado en tu viaje por el río y algunas de las que antes estaban quizás han elegido otro camino y te queda de ellas su huella.
En algunos casos es difícil ver a alguien hibernar y ver que hay otras formas de hacerlo, que tú incluso le puedes ayudar, o al menos compartir su cambio. Lo difícil puede ser dejarle hibernar y acompañarle en cada paso sin saber que está sucediendo, simplemente estar…
¿Qué has aprendido de la última vez que hibernaste?

No hay comentarios:
Publicar un comentario