viernes, 10 de abril de 2020

El duelo por la pérdida, breve descripción.

Este blog nació en un momento de mi vida de muchos cambios, momentos de un antes y un después. Ahora es más cierto que nunca ANTES y DESPUÉS. Todo cambia, todo se transforma.

Este post quizás es diferente de los demás, si bien lo considero necesario para poder avanzar en mi objetivo de contribuir, para poder DESPEDIR me parece interesante y hasta necesario diría yo, una breve explicación de como sucede el DOLOR en nuestro interior. Para mí es útil saber, poner nombre a lo que me sucede, entender y saber que se puede expresar, y después adaptar para aprender. No se trata de encorsetar, nada es cerrado todo está en continuo cambio, cada uno puede usar sus palabras las que os identifiquen.

Hoy después de muchos devenires en la vida, de mucho pasos, unos firmes y otros tambaleantes, años de búsquedas, todas con sus frutos. Me permiten reconocerme que el camino es la ACEPTACIÓN.ACEPTACIÓN es dejar que tu cuerpo sienta lo que toqué en cada momento, que cual fluido del cuerpo nos recorra, nos atraviese y poder dejarlo ir, guardarlo en mi interior con tintes púrpuras, recogiendo los restos del dolor y del amor. Ya no duele, simplemente es, ha pasado y ahora queda su poso su cicatriz y su aprendizaje.
Esta es la última fase del DUELO.
Perdida: Negación-Rabia-Resistencia-Depresión-Aceptación.
No me quiero enrollar pero creo importante poner una breve reseña de cada una de ella:
- Negación: ¿Por qué a mí? Esto no está pasando. Yo misma los primeros días de esta situación que nos inunda me decía, parece un sueño, esto no puede estar pasando.
- Rabia/Ira: una emoción muy potente, que manifiesta que algo nos injusto. Me parece interesante el aprendizaje de su gestión, pero no es el momento, en este camino me queda mucho por aprender. Todo llegará.
- Resistencia: me resisto a creer que no está bajo mi control, que tal vez no puedo hacer nada ni hubiera podido hacer nada por cambiarlo. Vas contracorriente trantando de cambiar algo que está fuera de mi alcance. Puede generar un profundo vacío. Puede suponer buscar culpables, alguien o alguna circunstancia sobre las que volcar la rabia y no sostiene resistiéndonos. Por qué a mí, esto no es para mí. Puede aparecer la culpa, qué he hecho para merecer esto. Durante estas semanas de confinamiento me he resistido a no poder sacar a los niños de casa. Esa mezcla entre rabia de ver a las personas con mascotas poder salir a sacarles, a personas salir de paseo, ¿y los niños?, dónde quedan los niños, qué mal han hecho.
- Depresión: profunda tristeza, con síntomas parecidos a una depresión. Angustia, miedo, malestar pocas ganas de hacer nada. Tristeza por no poder hacer nada. Los momentos de tristeza se alternan, pero me vienen especialmente cuando anticipo el futuro, cuando me dejó embaucar por el miedo y me voy a pensar en lo que puede pasar ...
- Aceptación: se alcanza especialmente cuando dejamos de resistirnos. Esto es lo que hay, no está en mi mano cambiarlo, sólo puedo hacer lo mejor que puedo con lo que tengo. Desde que he asumido que tenemos que estar en casa por un bien común, que es una experiencia que nos ha tocado vivir, y he puesto mi enfoque en aprender de ello lo que pueda, para los niños también va a ser una gran lección de vida, tratar de hacérselo más fácil a las personas con las que convivo, agradecer diariamente lo que tengo (que es mucho os lo aseguro), es más fácil. Ojo, hay días y ratos pero sólo sé que hay que seguir y buscar motivos para disfrutar cada día ante está aventura con destellos de locura, celebrar cada día algo, unas risas, estar juntos y un día más aprovechado.
Pueden pasarse todas las fases o solo algunas, el orden no es exacto, cada uno somos diferentes. Es una forma de poner palabras y compartir los sentimientos que se generan.

Desde aquí, ¿qué sucede cuando una persona nos deja y no puedo despedirla?. El dolor desgarrador se apropia de nosotros, nos invade y la emociones se suceden pasando por todas las del dolor.
Hay otra opción menos dolorosa que es no poder apoyar a la persona que ha sufrido la pérdida.
Me parece fundamental hacer el duelo como si le pudimos acompañar, especialmente hacia quien se va. Dejar que el dolor fluya por nuestro interior, llorar la pérdida (no todos lloramos con lágrimas). Despedirnos. Agradecer su vida compartida y dejar ir. No hablo de olvidar, es dejar ir, dejar que ese alma siga su camino. Y guardar para siempre su hueco en nuestro corazón.

4 comentarios:

  1. Muy bueno. Me ha emocionado y me siento identificada. Me ha gustado una de las frases finales llorar sin lágrimas, esa soy yo

    ResponderEliminar
  2. Grandes palabras... pero...si ya es triste que muera alguien a quien quieres ... ( a mi por el momento no me ha pasado) cómo debe ser no poderse despedir, así estoy yo desde el 14 de Marzo sobretodo con mi abuela. Con todas las fases que dicho, llorando sin lágrimas y sin querer ver noticias por lo que decían...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por leerme Marta! Me alegro te sirva y ojalá te ayude. Mucha confianza en que todo pasara. Un abrazo enorme y que esa abuela fuerte siga así!

      Eliminar