Recuerdo de una historia, recuerdo de una ausencia, recuerdos del alma.
Un año... Eterno y fugaz.
Tras detenerse el mundo siempre hay un segundo detrás.
Volver a vivir, volver a sentir.
Dolor y alivio.
Dolor revivido con el alivio de que ya pasó, es un recuerdo.
Un año ya...
Hace un año el tiempo estaba detenido, nada importaba. Sólo existía el presente, el instante. Su adiós, su humildad, el amor hacia él de quienes allí estuvimos presentes y ausententes, su inmensa gratitud.
Parece mentira que ante ese momento en el que el tiempo no existía, sólo era importante el instante esperado, y hoy ya existe un año de distancia.
Un año que parecía que nunca iba a pasar, el tiempo parecía detenido para siempre.
Puedo revivir cada segundo, cada abrazo, cada mirada compañera y cómplice de lo que nos aguardaba.
Puedo revivir cada respiración pausada.
Puedo poner distancia y ver que ya pasó y lo puedo sentir tan intenso como que fuese ahora mismo.
Por ti, siempre eterno, siempre presente, honro tu vida y agradezco tu presencia.
Por ti, caminar es imprescindible de la mano de tu ausencia de tu recuerdo.
Cada letra lleva detrás grandes emociones estás llevan detrás una lección de vida, una ausencia y una presencia eterna.