domingo, 27 de abril de 2025

Silencio, ¡El mundo se para!

Cuándo todo sucede, y se remueven las aguas en las profundidades, mi inspiración crece.

En los reajustes severos nacen grandes aprendizajes.

Con las transformación irreversibles el coraje y la fuerza crecen.

Silencio, ¡El mundo se para! Mientras todo cambia, un cambio de esos en los qué sabes qué nada volverá a ser igual.

Alguna piezas de tu puzzle se desvanecen, parece que se borran. Surgen otras nueva y la muchas cambian de lugar. Mientras la revuelves buscando el orden el caos ha surgido ha venido a traer inspiración, entre el desasosiego, la zozobra y el dolor. Parece que el caos trae la cordura entre la desesperación. 

Silencio, ¡El mundo se para!

Todo ello sumido en el máximo silencio y discreción, caminando de puntillas. Quizá nadie se da cuenta, nadie lo ve y está. 

El silencio brilla, el silencio tiene vida, aquella de sin murmullos se ha llevado.

El silencio es esencia, 

El silencio es fe,

El silencio invade todo,

El silencio es luz.

En él encuentras en un recóndito lugar, casi oculto TODO, la grandeza, el mar más inmenso, el más bello jamás visto. Como una sombra ruge su SER.

El silencio transporta hasta el infinito y más allá.

Tres luceros

El camino de la vida nos hace transitar por muchas etapas diferentes.

Hoy tres luceros brillan de la mano y sonriendo, agradecidos y llenos de esperanza. Mirando atentamente el transcurso de los acontecimientos.

Silenciosos, hoy ya sosegado, de sonrisa fácil y corazones recogidos bajo un manto de sabiduría guardada en su interior. 

Bajo su aparente todo está bien, no pasa nada, suceden las cosas y se esfuman como si nada.

Su brillo es más fuerte que su silencio.

Su esencia trasciende a los muros del corazón. 

Su bondad y profundidad atraviesan las barreras de la ausencia.

A su paso han transformado todo lo que han tocado, dejando su huella de manera permanente. De forma imperceptible, sutil y confiada se deposita en tu alma para siempre.

Por siempre y para siempre lucen sus chispas, se escuchan sus cánticos y sus risas, se hacen eternos en la vida.