Enciendo una luz en mi corazón. La lleno de cariño y amor. Dejo que esa luz se expanda y llegue a todos los que hoy lo necesitan.
Mi luz principal tiene foco, el más GRANDE, el de quien es puro amor y bondad, aquel que está y no está.
El resto de esa luz deseo que llegue a los demás, alumbrando sus caminos y corazones en los trances que han de pasar.
Pongo luz como símbolo de esperanza. Esperanza en que aquello que pase sea lo mejor que puede ser para ese ser y todos los que estamos juntos a él. Esperanza en el futuro, en que la vida sigue y siempre juntos.
Pido hoy luz en mi corazón para seguir en el camino aún cuando me pueda deslumbrar el dolor.
Para quien me lea, si algo puedo pedir es que se activen las luces de los corazones, llenas de amor que nos conectan y nos guían unidos en nuestro caminar.