Hoy ha salido un fantasma.
Un fantasma que vive en el olvido, en la oscuridad, en el silencio y se despierta con algún susurro o murmullo viejo conocido.Se despierta y se adentra en el cuerpo, invade las entrañas, se apropia de la voz y remueve el corazón.
El cuerpo dolorido se tensa, poniendo alerta a todo, incluso desconfianza. Su actitud es rígida, fingida bajo un control inexistente.
La voz se quiebra, rompe en sonidos exagerados y malhumorados.
La voz se quiebra con expresiones desacertardas tratando de crear aceptación mientras provoca rechazo.
El miedo ruge desde la profundidad de su herida, pidiendo comprensión y aceptación, mientras atrae su propia sombra que le rodea de soledad.
Hoy le he podido ver, saber que era él, bajo un control escrupuloso que se desvanece ante el calor de la confianza. Invisible a los ojos de los demás y perceptible por sus corazones.
Te miro, te veo, me miras, me ves, fantasma amigo.
Te acepto como parte de mí, habitante de la oscuridad que traes mensajes y pides cariño.
Te acojo bajo mi abrazo, con un manto de dolor cobijado con el calor de la llama que habita en mí.
El miedo ruge desde la profundidad de su herida, pidiendo comprensión y aceptación, mientras atrae su propia sombra que le rodea de soledad.
Hoy le he podido ver, saber que era él, bajo un control escrupuloso que se desvanece ante el calor de la confianza. Invisible a los ojos de los demás y perceptible por sus corazones.
Te miro, te veo, me miras, me ves, fantasma amigo.
Te acepto como parte de mí, habitante de la oscuridad que traes mensajes y pides cariño.
Te acojo bajo mi abrazo, con un manto de dolor cobijado con el calor de la llama que habita en mí.
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