Leyendo, sin más y sin menos, en las redes, se ha producido un clic.
De esos que unen varios cabos o piezas de un puzzle. Yo ya lo sabía y lo he oído de otras maneras, y justo en este instante ha surgido "EL DOLOR NOS TRANSFORMA".
En esta sociedad tan enfocada en evitar el dolor, hay que ser feliz, y si no lo eres que no se note; que invita a mostrar que tu vida es estupenda y divertida. Considero importante SENTIR, sí con mayúsculas. Sentir lo que nos toque en cada momento, incluido el miedo, la ira, la culpa, y sí, el Dolor. Es posible que más de uno me tome por loca, rara o... lo que quiera y lo entiendo.
Sin embargo, es uno de mis grandes aprendizajes de vida.
La vida no va de happyflowerimos, de vivir constantemente como si tuviéramos 18 años y salir de fiesta como propósito. Es más existen personas que salir de fiesta no les gusta, no lo consideran el mejor plan. Aquí una.
En la vida atravesamos todo tipo de experiencias y situaciones y con ellas pasamos por todas las emociones. Atravesarlas para mí implica sentirlas, no evitarlas por ser desagradables.
Algunas de las experiencias nos transforman y transitándolas dejamos marchar una parte de nosotros mismos y surge la la magia, de produce un cambio para siempre.
Eso sucede con el duelo. Es una etapa de pura conexión interior, cuando duele es difícil mantenerse hacia afuera, buscas tiempo a solas, el rumbo es integrar o aceptar aquella situación que ha generado el duelo. No todos los duelos son iguales, algunos apenas pasan desapercibidos mientras otros son un reto para nuestro ser interior.
Un abrazo grande para quienes estén transitando un duelo.