Hay dos huellas tras de mí.
Las siento en mi latir, desde mi ser, junto a mí desde el comienzo, unidas a mí en su esencia.
Allí por donde paso se quedan reflejadas, se marcan sobre mis pasos al andar.
Son mis compañeras me acarician, me cogen si me caigo y me llevan si no puedo andar.
Desde que mis ojos alcanzan a ver siempre han estado, cuantas veces me han llevado, cuantas me han abrazado y querido sin preguntar.
Junto a ellas he reído y he llorado.
Ellas son mis compañeras de aventuras.
Siempre he confiado en ellas y nunca me han fallado.
Hoy va por ellas por las dos huellas que forman parte de mi caminar, mis amigas, mis compañeras, ese trocito de mí que me ha costado encontrar.
Es la historia de mi vida...