martes, 22 de junio de 2021

Cobijo en mi corazón

 Siento necesidad de escribir, como siempre que siento intensamente y mi corazón se expande tanto que no cabe.


Poner en mis dedos sentimientos indescriptibles con palabras. Dejar volar aquello que atormenta mi corazón, que le adolece, calmar su ansia de vivir.

En él encuentro mi cobijo ante la tormenta, en él hoy está mi refugio, sintiendo brotes de todos los colores, mientra veo derramarse gotas de miedo, incertidumbre, esperanza, calma y aprendizaje. Gotas que chocan entre sí y explotan en los rayos del sol, en las copas de los árboles, en el fango ante mis pies. No espero... no espero... sólo veo pasar y siento.

¿Qué puedo esperar? No sé lo que la vida me depara, sólo puedo sentir aquí y ahora.

Agradezco a la vida todo lo que me ha dado inmensamente. El camino andado, cada paso, cada tropiezo y piedra que parecía infranqueable. Confío en la vida, en mí, y al mirarla encuentro la cuerda a la que agarrarme para seguir dando pasos y si hace falta será la que me sujete y camine por mí e incluso me haga volar hasta el siguiente peldaño. Así es hoy, un revuelo de momentos que igual se arremolinan y forman un tornado como se transforma en agua que cae abrupta por una laaaargaaa cascada.

domingo, 13 de junio de 2021

¡Aquí y ahora!

 ¡Aquí y ahora! Tantas veces oído, conocido y siempre con una lógica aplastante. Y de repente cobra vida. Lo veo de frente. No hay elección sólo ¡aquí y ahora! Disfruta de este instante es lo único que tienes seguro. El mañana no existe, no sólo no existe sino que tratar de adivinarlo abre la brecha, el abismo asoma, la tristeza se transforma en manto y nubla la visión.

La vida... la vida pone pruebas a lo largo del camino y sólo hay una opción vivirlas, sentirlas intensamente, degarrarme intensamente y aprender. Sobre todo aprender!!!!! La gran lección de la vida, sigue andando y aprende, aprende continuamente.
Cuando sientes que algo se desgarra, que todo se desmorona, que tu vida pasada ahora parece un sueño y se difumina sin poder ver ningún sendero, sólo tiene sentido ¡aquí y ahora!
Cuando la inmensidad se abre camino hacia la locura, cuando todo es posible, hasta lo imposible, cuando mi cabeza es un camino de ida y vuelta que rueda sin parar, sólo cabe ¡aquí y ahora!
Entre el aquí y el ahora florece mi luz, resplandece y se refleja en el brillo de lo más puro tratando de alumbrar su ser. Y surgen abruptas las ramas estoica, rebeldes, que luchan y quieren defender su terreno y que sujetan con fuerzas a las que están cansadas o abrumadas. Sabia nueva que se nutre de lágrimas pasadas, de sabia trabajada.
Aquí y ahora me quedo entre la maraña y los hilos mal entretenidos tratando de poner forma y orden al caos.